Es mi último año y existen una serie de sensaciones en mi cuerpo: miedo, ansias, felicidad, angustia, tristeza. Son doce largos años en el mismo establecimiento educacional, el cien por ciento de mis amistades se concentran en este y sin quererlo sé que se perderá el contactos con muchos cuando se le ponga el candado a este ciclo. Esto da para quedarse pensando muchas cosas que rondan en mi cabeza: ¿Cómo será aquel último día de clases? ¿ Cómo reaccionaré?.
Son muchos los años en el mismo colegio, muchos rostros se han matenido, otros se han ido y otros se han quedado en el camino.
Estoy en cuarto medio es la última oportunidad de intentar "arreglar" los malos resultados, podríamos decir que son los últimos veinte minutos del partido y hay que dar vuelta el partido, se están quemando los cartuchos, mis promedios anteriores son paupérrimos, quizás no me alcancé para una universidad que yo quiera porque me las tiré, sin embargo no me arrepiento puesto que lo pasé bien pero tal como este blog títula los partidos duran noventa y los brazos no se pueden bajar mucho menos ahora.
Además, los últimos minutos hay que aprovecharlos, no sé que tanto tendrá de cierto, pero al menos para mi, lo importante siempre ha sido salir a la cancha a pasarlo bien y ganar la experiencia, más allá de llevarse el triunfo de la victoria.
ResponderEliminarUn abrazo.